viernes, 30 de enero de 2009

Guias.





Cuando todo es inconsistente, cuando nadie nos da de donde sostenernos, cuando no existe una baldosa fija bajo nuestros pies... ¿A quien culpar?, ¿A los demás?, ¿Al entorno?, ¿Al destino?, ¿A nosotros mismos?, ¿sera una cuestión de culpas?

Da en que pensar, o mejor aún, da que hacer, cuando nada es tangible, cuando nada esta mechado con la realidad o la comprension: ¿De quien depende materializarlo?, ¿De que depende?

Quizá dependa de nuestro deseo de bienestar, de nuestra necesidad de una base fija por donde pisar, y/o de nuestro deseo de saber donde pisamos... pero cabe preguntarse: ¿Es tan necesario saber donde pisamos?, por tanto: ¿Es tan necesario que TODO tenga una consistencia solida y/o fija?

Los peces nadan en el mar, dirigiendo su rumbo, o dirigidos por al corriente, de todas maneras siguen en un constante movimiento, en la danza de la vida, no se detienen por cuestionarse donde están ni para cuestionarse a donde van, utilizan la corriente y el gran espacio que tienen al rededor para hacer de ello su mundo y variarlo a su antojo, seguramente si un pez se convirtiera en humano pediría ser nuevamente pez, porque los peces no necesitan baldosas...

¿En que estaba? ...

..ha si! ya recuerdo: la idea siguiente era que quizá podríamos utilizar eso de que nada es seguro, de no tener una liana para agarrarnos, quizá es mas útil crearla nosotros, pero... ¿De donde o como colgarla? se preguntaran, pues bien, ahí se necesitara un medio de transporte para lograrlo ¿no es cierto? ( puede ser de otras maneras pero evitenme el trabajo de explicarles su mal funcionamiento y posibles fallas).

Pues bien, usemos... alas, si alas! en por ejemplo... la imanación, imaginemos que construimos una avioneta, vemos a lo lejos en una montaña medio alta un árbol lo suficientemente fuerte par atar nuestra flamante y nueva liana, pues bien, vamos allá! Luego del viajesito atamos la liana al árbol y ya... allí tenemos la liana y la idea fija, el árbol sera nuestra parte fija, segura y constante, y nuestra liana el medio de transporte, pues bien! atemos la liana a nuestro cuerpo y comencemos a caminar...

¿Por donde vamos? Claro! por un camino... pero... ¿de donde sacamos el camino? quizá podamos pensar en Alicia, y de repente ver un camino amarillo... a ver, intentemos.... ¿no?, ¿seguro que lo intentaste?, porque yo si lo veo, intenta otra vez, veras como aparece, pieza por pieza, ahí esta... ¿Lo ves?, si claro que si.

Tenemos el árbol (lo fijo que nos sostiene), la liana ( el móvil para ir y regresar), el camino ( lo fijo bajo los pies), necesitamos algo mas... un: a donde llegar.... bien! ¿A que queremos llegar? para saberlo, es fácil, volvamos al principio, nos quejamos/cuestionabamos sobre no tener nada fijo ¿Verdad? pues bien! sigamos, ¿Porque nos cuestionabamos eso?, por simple reacción humana quizá, por algún tema en especial, tal vez... fuere lo que fuere, ese porque es a donde necesitamos llegar.

Bien, ya lo tenemos todo, incluso un lugar al cual llegar y donde descansar luego de tan larga travesía.

Si han hecho bien este ejercicio y han logrado armar y/o ver todas las cosas que nos hemos propuesto, pues bien! les felicito pero, hay lugar para una ultima pregunta :¿Si tuvieron las alas para viajar en este paseo que les he propuesto, si las tienen para volar a donde deseen y ser libres, porque necesitan una cuerda que los ate, un árbol que los sostenga y un camino que los guíe para llegar a donde quieren?

;;

Template by:
Free Blog Templates